Ya sabes que te quiero.
Pero el ruido del trafico y el vientre de las balas
me hace cerrar la boca, esconder los pañuelos,
amontonar tus dientes y alejarme despacio
hacia el umbral del pecho,
hacia la calle oblicua donde nunca amanece.
Y los carteles son espasmos de la noche
anunciando el final, las campanadas grises
que preludian a la muerte.
Tu cintura, tu espalda.
Ya sabes que te quiero,
el balanceo de tu cuerpo yerto
como la luz de una farola enferma
que flota en el océano,
pero tú no soportas el vaivén
y salpicas mis labios con el limo
de mis propias palabras
y me ofreces la venda
que ahonda en mis heridas.
Y cuando tu cabeza esta llena...¿Que piensas?
Es entonces cuando los momentos se te echan encima
es cuando tu cabeza pierde la noción de este mundo.
Lo que conseguimos¿? No depende de lo que somos.
Si no lo que seremos y del lugar correcto donde te prometo que estaremos.
Y diréis que me repito. Pero no hay día que no me lo diga a mi mismo, y sobre todo ,
que no lo haga.
Que nos hace fuerte¿? La oscuridad.
Partimos desde ese lugar. recorremos nuestra mente por completo, hasta su final.
Y te darás cuenta de que tu mundo se fortalece cuando inyectas vida.
Nace. Nunca morirás.
Sabíamos que íbamos a desaparecer.
Bueno, se que lo intente. Lo intentamos.
Fin.
Vuela. Pequeña "Ala"
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